
El control de la tensión matricial en los cultivos de invernadero es crucial para garantizar un crecimiento saludable de las plantas y optimizar la producción. La tensión matricial se refiere a la fuerza con la que el agua es retenida en el sustrato o el suelo, y afecta directamente la disponibilidad de agua y nutrientes para las plantas. Aquí hay algunas razones por las cuales es importante controlar la tensión matricial:
- Disponibilidad de agua y nutrientes: La tensión matricial influye en la capacidad de las raíces de las plantas para absorber agua y nutrientes del sustrato. Un control adecuado permite que las plantas obtengan la cantidad óptima de agua y nutrientes, lo que promueve un crecimiento saludable.
- Evitar el estrés hídrico: Si la tensión matricial es demasiado alta (suelo seco), las plantas pueden experimentar estrés hídrico, lo que puede llevar a la disminución del crecimiento y la calidad de los cultivos.
- Evitar el exceso de agua: Si la tensión matricial es demasiado baja (suelo saturado), las raíces pueden sufrir daños debido a la falta de oxígeno en el sustrato, y esto también puede afectar negativamente el crecimiento de las plantas.

Los rangos óptimos de tensión matricial pueden variar según el tipo de cultivo, el sustrato utilizado y las condiciones ambientales. En cultivos de invernadero en Almería, España, donde las condiciones climáticas pueden ser secas y calurosas, los rangos óptimos de tensión matricial suelen estar en el rango de -10 a -30 kPa. Esto significa que el sustrato debe tener una cierta humedad para mantener una tensión matricial dentro de estos límites.
Para regular la tensión matricial en los cultivos de invernadero en Almería y en otros lugares, se pueden utilizar diversas tecnologías y prácticas, como:
- Riego controlado: Utilizar sistemas de riego automatizados que proporcionen agua según las necesidades de las plantas y la tensión matricial del sustrato.
- Sensores de humedad del suelo: Instalar sensores de humedad del suelo en diferentes áreas del invernadero para monitorear constantemente el contenido de humedad y ajustar el riego en consecuencia.
- Sustratos adecuados: Utilizar sustratos que retengan la humedad de manera uniforme y que permitan un drenaje adecuado para evitar el encharcamiento.
- Mulching: Aplicar materiales de cobertura en la superficie del sustrato para reducir la evaporación y mantener una humedad más constante.
- Control de la ventilación: Regular la ventilación del invernadero para controlar la temperatura y la humedad, lo que puede ayudar a mantener la tensión matricial en el rango óptimo.
- Fertirrigación: Implementar sistemas de fertirrigación para suministrar nutrientes junto con el riego, lo que contribuye a mantener un equilibrio adecuado de nutrientes y agua en el sustrato.
El control adecuado de la tensión matricial es esencial para maximizar la productividad y la calidad de los cultivos en los invernaderos de Almería y en otros lugares, y ayuda a optimizar el uso del agua y los recursos.